Esta serie se compone de 10 libros, en los cuales se brinda gran cantidad de información a profundidad, de forma sistemática y sintetizada con el propósito de dar a conocer al lector abundantes conocimientos, información de carácter práctico y recursos intelectuales de gran valor. Lo anteriormente dicho explica sobre abundantemente el por qué los libros de esta serie caracterizan por ser cortos. En la Escritura encontramos un pasaje bíblico que hace una analogía de un Cordón de Tres Dobleces y dicha analogía se ha aplicado al matrimonio abundantemente, tomando en consideración que todo matrimonio debería de tener una relación de tres partes: Dios y el esposo en conjunto con su esposa. Esta serie te facilitará sin duda alguna el conocimiento de la voluntad de Dios para el matrimonio y como desea Él que éste se desenvuelva como tal. Esta serie cuenta con un amplio respaldo bíblico y gran solidez de argumentos. Esta serie nace ante la tan evidente falta de conocimiento por parte de la humanidad de la instrucción bíblica y la incapacidad que ésta tiene para poder establecer un matrimonio sólido, firme, estable y perdurable. Es importante entender y comprender que la Clave para un matrimonio victorioso es que tanto el esposo como la esposa tengan una íntima comunión con Dios, esta cercanía a Dios provocará una transformación en la forma de pensar, renovación total de la mente y una radical reforma en la percepción de las circunstancias. Expresaremos lo anteriormente descripto de forma geométrica. El Esposo en conjunto con su Esposa son dos puntos, los cuales son conectados a través de una línea recta horizontal, y Dios es un punto superior que esta sobre y en medio la línea anteriormente mencionada en donde es necesario que el punto inicial y final de tal línea tracen una línea vertical y de esta manera formar un triángulo equilátero perfecto, con tres ángulos de 60 grados, pero si uno de esos dos puntos fracasa en el trazo de la línea vertical es imposible que se pueda dar la composición de tal triángulo equilátero perfecto. Acá lo anteriormente dicho descrito en una imagen. De modo tal que es imprescindible para la composición de un triángulo equilátero perfecto la existencia de 3 ángulos de 60 grados y de 3 líneas que conecten tales ángulos, así de imprescindible es para un matrimonio estable y perdurable la existencia de una continua conexión por parte del Esposo y de la Esposa (Conexión horizontal) con Dios (Conexión vertical), lo cual conducirá al matrimonio a una continua renovación. Es importante comprender que la relación con Dios nos ayuda a cambiar a nosotros mismos, no a nuestra pareja, pero si ambos tenemos tal relación con Él, la bendición de Dios a nuestro matrimonio será integral. Cuando nuestra pareja nos falle en algo que no nos agrade está bien que se lo hagamos saber, pero también falta que expongamos la situación ante Dios a fin de que sea Él quien ponga el querer como el hacer por su buena voluntad en nuestra pareja. El matrimonio es una estrecha relación entre la pareja y Dios, en caso contrario se experimentarán un gran sinnúmero de problemas de los cuales, la mayoría no se tiene plena conciencia de su existencia. Recordemos que cuando sintamos que nuestro matrimonio se hunde ante los embates de la vida, recurrir a Aquel quien lo instituyo, quien seguro tiene la capacidad para brindarnos la ayuda concerniente, edificante y pertinente al mismo.